Me había propuesto no volver a fumar más.
Estuve pensando en ello, y la razón y yo acabamos de acuerdo en que no es bueno para nadie que lo siga haciendo, que, aunque me guste, hago más daño que otra cosa con mi empeño de cada vez que doy la vuelta a la esquina y ya estoy pensando en encender otro cigarro, que no debo, que no es bueno, que hago mal.
Estaba decidido, lo haría también por ti, por los dos. No sería más egoísta, me volvería adulta y racional, sería fuerte y decidida. El embrujo del humo flotando frente a mí no me vencería ya más, podría con ello, yo ganaría esta vez la partida, no volvería a fumar más.
Me lo había propuesto firmemente, y me fui a casa. Iba con la cabeza alta, con la mirada firme, con el paso decidido, contenta con mi decisión, asombrada por mi entereza, descubriendo una nueva mujer bajo la antigua capa de dudas y miedos que estaba segura te gustaría mucho más.
Me iba a casa, sonriendo bajo mis gafas de sol, y al torcer la esquina mis pasos se detuvieron. Te juro que por mi mente no pasaba nada, un inmenso vacío quizás, mientras metía la mano en el bolso y, con un gesto maquinal, sacaba un cigarrillo que se volvía incandescente en mis labios al coincidir con la llama del mechero.
Aspiré el humo de la primera calada, y la sonrisa ya había desaparecido de mi rostro.
Debí haberme dado cuenta antes: aquí no manda la cabeza. Lo necesito.
sábado, 17 de abril de 2010
sábado, 3 de abril de 2010
El blog
La vida es tan dura a veces que sería mejor olvidar las palabras que nos dicta.
Después de un tiempo prudencial en el que traté de entender sus decisiones, después de haber presentado varios recursos de apelación que han sido ignorados, después de haberle hablado en todos los tonos que conocía para lograr al fin una reacción que nunca me quiso conceder... me he declarado en rebeldía.
No pienso llamar a las cosas por su nombre. No pienso admitir la realidad como me es presentada. No pienso hablar claro. No tengo ninguna intención de que cualquiera me pueda entender.
Si buscas un lugar donde el pan se llame pan y el vino se llame vino.... no lo vas a encontrar aquí.
La vida es tan dura a veces que sólo se me ocurre ablandarla a golpe de indirecta.